En la mitología griega, Nix, Nicte, Nyx o simplemente Noche, era la diosa primordial y personificación de la «noche». Algunos autores la representan semidesnuda y rauda, en tanto que otros a veces dicen que iba montada en un carro, cubierta con un vestido oscuro y acompañada de las estrellas a su paso. En la Eneida, se representa sin sentimientos de una manera seria.